DESNUTRICION
 

La desnutrición puede afectar a la población de cualquier edad, pero son los bebés, niños preescolares, adolescentes, mujeres embarazadas o lactando y ancianos quienes son más susceptibles de padecerla, así como aquellas personas que se someten a dietas muy rigurosas durante tiempo prolongado o los enfermos de SIDA.

Pero cómo identificamos si nuestro hijo o hija está consumiendo las proteínas, calorías, carbohidratos y vitaminas que necesita para desarrollarse adecuadamente durante toda su vida. Cómo saber si no está desnutrido.

Por principio déjeme decirle que este es un problema que se presenta comúnmente en niños menores de cinco años y se da básicamente por la desinformación, por parte de los padres, de lo que debe o no consumir un menor, por errar en el tipo de dieta que se le debe dar para lograr su óptimo crecimiento.
La desnutrición es una deficiente absorción de los nutrientes que contienen los alimentos y cuando el organismo no los obtiene en las cantidades que necesita hay cierta descompensación.

La desnutrición se presenta por etapas, en un principio, aunque no se note físicamente, se alteran los valores nutrimentales en la sangre y en los tejidos que provocan, con el tiempo, que los mismos tejidos y órganos no funcionen correctamente lo que provoca bajo peso y talla, desencadenando la desnutrición que de no atenderse oportunamente provoca la muerte.

Es innegable que tanto el peso corporal y la talla deben ir al parejo con la edad cronológica al igual que con el desarrollo intelectual. Cuando alguno de estos elementos no está en óptimas condiciones es un síntoma de alerta que hay que tomar en cuenta.

Para conocer si el peso y talla corresponden con la edad cronológica del niño existen tablas con dichas medidas en las cuales usted podrá identificar fácilmente estos datos y saber si está en las medidas y peso adecuados para su edad.

Lo primero que debemos observar es el peso de nuestra hija o hijo y verificar que corresponda a su talla y edad y cuidar que vaya aumentando de acuerdo con su edad. Así como observar su conducta y actividades.

Si su hijo presentara algún grado de desnutrición, ponga atención en lo siguiente: las actividades físicas y los juegos le causan cansancio más rápido que a otros chicos; el semblante se le ve triste y distraído.

Si el grado de desnutrición fuera mayor, sus actividades físicas se verían alteradas, no le atraerían en lo más mínimo, se vuelve apático y sin interés por las cosas que antes le gustaban mucho, por lo que también va afectando su relación con otros niños.

Si usted nota alguna alteración en el comportamiento del menor es necesario que lo lleve con el pediatra para que sea él quien valore su estado y le haga las recomendaciones necesarias.

Por otra parte, recuerde que cada etapa de la vida requiere de un tipo adecuado de alimentación, el bebé lo único que necesita hasta los primeros cuatro meses de vida es la leche materna o fórmula láctea, los niños en edad escolar así como el adolescente deben ingerir una dieta balanceada que contenga los tres grupos de alimentos: cereales, proteínas y verduras, que traerán como resultado una buena salud.

Ojo, la comida chatarra no es mala ni prohibitivas cuando se consumen con moderación y no se utilice como sustituto de una dieta balanceada y adecuada que repercutirá en la salud de su hijo.