COLESTEROL
 

Hay padecimientos que no hacen ruido, pero es más grande su pesar, porque cuando la persona que lo sufre se da cuenta, los daños pueden ser irreversibles. Tal es el caso del exceso de colesterol, que de acuerdo a estudios del Instituto Nacional de Nutrición José Salvador Zubirán, lo padecen el 30 por ciento de los adultos mexicanos, es decir, alrededor de 27 millones de personas, y representa un motivo de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares.

El exceso de colesterol en la sangre es uno de los factores que pueden provocar un infarto agudo al miocardio, lo cual sucede porque el colesterol se adhiere a las paredes de las arterias, restándoles elasticidad, las hace más duras y engrosa su interior,y por lo tanto obstruye el flujo de sangre. La coagulación sanguínea, como la que puede darse en las arterias coronarias, es precisamente lo que provoca un ataque al corazón. Cabe señalar que una de las principales causas de muerte en México y el mundo son las enfermedades cardiovasculares. Tan sólo en nuestro país mueren unas 200 mil personas al año por este padecimiento.

El colesterol es una sustancia blanca y grasosa parecida a la cera que se encuentra de manera natural en el organismo humano, y el cual es producido por el hígado. También lo consumimos al comer carne animal de cualquier tipo, aunque se encuentra en mayores proporciones en la de res y cerdo. Si bien, como ya mencionamos, el exceso es perjudicial, también es necesario para muchas funciones corporales y para la producción y fijación de sustancias importantes, como hormonas y la vitamina D.

De hecho existen dos tipos de colesterol: el LDL y el HDL, que son lipoproteínas (un tipo de proteína) de baja y alta densidad, respectivamente. La lipoproteína LDL es la que se señala como mala, porque es la que puede acumularse en las arterias e impedir el flujo normal de sangre, mientras que se cree la HDL hace lo contrario, pues evita tal acumulación.

Detectar este problema es relativamente fácil, porque basta una muestra sanguínea para detectar cualquier exceso y ponerle un primer remedio que sería disminuir el consumo de carnes. Sin embargo, en México tenemos un problema de cultura, pues sólo realizamos este tipo de exámenes cuando aparece algún síntoma de malestar y acudimos al médico, quien es el que nos recomienda el análisis.

Estudios sobre el colesterol señalan que si bien el exceso de éste puede darse por motivos de herencia, también se hace hincapié en que el tabaquismo, la diabetes, la obesidad, el sedentarismo y la edad, son factores que aumentan el riesgo de obstruir las arterias.

De igual forma, los estudios arrojan que regularmente este padecimiento se puede presentar con mayor frecuencia con personas que rebasan los 40 años, aunque debido a los malos hábitos alimenticios, basados en una dieta rica en grasas animales, así como la falta de ejercicio (menos del 20 por ciento de los mexicanos realiza alguna actividad deportiva) los problemas empiezan a manifestarse en edades más tempranas.

Como una forma de evitar estos problemas, es recomendable realizarse exámenes sanguíneos periódicamente para detectar el nivel de colesterol que se tiene en la sangre. Asimismo, se recomienda cambiar los hábitos alimenticios consumiendo más verduras, vegetales, frutas y carnes blancas y pobres en grasa saturada.