YOGA
 

Hay quienes lo consideran simplemente unos ejercicios, otros lo experimentan más allá de lo físico. Pero, ¿qué es el yoga? Yoga es una y mil cosas. Yoga significa “yugo” o “unión” aunque, ¿qué podemos encontrar en esos cursos de yoga que están tan de moda? ¿Una filosofía, un camino al bienestar fisico y mental?

 

LA FILOSOFÍA DEL YOGA

El yoga no es sólo una disciplina física limitada a realizar ciertas posturas o ejercicios respiratorios. Tras la palabra yoga se encuentra una milenaria filosofía que hasta nuestros días demuestra su vigencia. En la Bhagavad-gita, a veces llamada la “Biblia” del hinduísmo, se encuentran capítulos enteros y múltiples referencias al yoga, pero sería con posterioridad, con el texto clásico los Yoga sutras de Patanjali, cuando quedaría sintetizada la filosofía del yoga.

Hace casi tres mil años Sri Patanjali regaló a los practicantes de yoga el Ashtanga Yoga (El yoga de los ocho estadios o miembros) también llamado Raja yoga. Los objetivos son el control de las alteraciones mentales, la reducción de los sufrimientos, el desarrollo de la espiritualidad y la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo.

Patanjali fue un gran maestro y fundador del yoga. Está reconocido en la tradición hindú como una encarnación de Ananta-shesha (la serpiente celestial) sobre la cual descansa el Señor Vishnu, el conservador del mundo. Se dice que vivió en el siglo V antes de Cristo; un ser encarnado para ayudar a la humanidad. Surgido por voluntad propia, está considerado un ser inmortal. Patanjali nació de una gran yoguini llamada Gonika, que había consagrado su vida a actividades espirituales. Cayó en forma de serpiente en el hueco de sus manos mientras ella estaba ofreciendo al sol una oblación de agua. De ahí que se le llamara Patanjali (de pata, que significa “serpiente” o “caído” y anjali, que significa “manos unidas en oración”). Se le representa en la forma de la deidad con torso de hombre y la cola enroscada de una serpiente. Patanjali se adaptó al nivel humano, experimentándolo y venciendo las penas y alegrías de la existencia humana, cuyo resultado es su tratado sobre el yoga, los Yoga sutras. En estos aforismos explica claramente y sin reservas los caminos para superar las aflicciones del cuerpo, las fluctuaciones y vacilaciones de la mente para que así se pueda gozar de la felicidad pura. Incluso después de tantos siglos, sus inmortales palabras resultan tan atractivas como absorbentes y frescas.

Los Yoga sutras son 196 aforismos divididos en cuatro capítulos. Estos aforismos, que cubren todos los aspectos de la vida, comienzan con un código de conducta y finalizan con un estudio de la meditación, llevando la mente hacia un estado de armonía y equilibrio. Este proceso pone al cuerpo, a la mente y a la conciencia del yo del practicante en sintonía con la luz del alma. Los Yoga sutras de Patanjali son los textos autorizados y reconocidos por todas las escuelas de yoga, y son la fuente de todas las obras posteriores, como el Hatha Yoga Pradipika, Gheranda Samhita y otros.

Cuando las ideas y los procesos de pensamiento del aspirante a yogui se vuelven más claros, sobre la base de una moralidad pura y de un desarrollo intelectual firme es cuando se debe de comenzar un estudio profundo de los Yoga sutras, y llevarlos a la práctica. La práctica completa del yoga (con sus ocho miembros o estadios) protege al practicante de la comisión de actos indignos, deshonestos, no espirituales, irracionales y no virtuosos. Le hacen valiente para enfrentarse a los ataques de las perturbaciones físicas y mentales que obstaculizan el camino del yoga. La inmunidad a tales problemas aumenta, la intimidad con el yo eterno se desarrolla y la persona resulta verdaderamente
iluminada con el yoga. La gracia de Patanjali y los Yoga sutras descienden sobre el yogui y le conducen a beber completamente el néctar del yoga, que es salud y paz en el cuerpo, serenidad en la mente y felicidad eterna en el alma.

 

EL YOGA EN OCCIDENTE

Occidente tuvo que esperar hasta los años 60 para descubrir el yoga. Maharishi Mahest popularizó esta práctica centrándose en la meditación, mientras Swami Sivananda fue ganándose la fama de gurú con su sistema yóguico basado en cinco principios: la Savasana (relajación), la Pranayama (respiración) las asanas (ejercicios), la Dhyana (pensamientos positivos) y la meditación.

Desde entonces, el yoga ha viajado en el espacio y en el tiempo hasta convertirse en un fenómeno mundial. Las técnicas han evolucionado, pero los movimientos y los ideales originales se han mantenido. Una alternativa en Occidente contra el estrés y la ansiedad que causa el ritmo de la vida moderna.

 

TIPOS DE YOGA ¿CÚAL PRACTICAR?

Un tipo de yoga para cada uno

Aunque todas las terapias de yoga buscan el equilibrio y la unión del cuerpo y de la mente, hay diferentes caminos para practicar el yoga. ¿Quieres saber cuáles son sus principales disciplinas? Aquí te las describimos:

Hatha Yoga
El yoga Hatha es la corriente más seguida y popular en Occidente. Es la más sencilla para iniciarse en el yoga.

Iyengar Yoga
Su creador, B.K.S. Iyengar, puso el acento en la la precisión de los movimientos para llegar a nuestro interior.

Asthanga Yoga
El yoga Ashtanga es una variante del yoga que servirá de gran ayuda para nuestra estructura ósea. Sus dinámicas posturas nos enseñarán a estilizar nuestro cuerpo.

Kundalini Yoga
Otra forma de yoga, vital, capaz de transformar a uno por fuera y por dentro. ¡Despierta la serpiente que llevas dentro!

 

EMPEZAR A HACER YOGA: POSTURAS BÁSICAS PARA PRINCIPIANTES

No te compliques. Los ejercicios de yoga se adaptan a nuestro cuerpo y a nuestra edad. Aquí te proponemos tres asanas o posturas básicas para empezar a descubrir el yoga. Haremos yoga sin levantarnos del suelo.

 

ACTITUD FÁCIL

La asana: Para empezar, coloca las rodillas con los pies juntos, las nalgas sobre los talones y los brazos situados al lado del cuerpo. Luego, inclina el cuerpo hacia el suelo sin levantar las nalgas de los talones, coloca la frente sobre la colchoneta y relaja los brazos.

Beneficios para tu salud: Fortalece la espalda y flexibiliza la cadera.

 

 

FLEXIÓN DE RODILLAS HACIA DELANTEasana yoga

Beneficios para tí: Esta asana es ideal para relajar la espalda.

¿Cómo hacer esta postura? Sigue estos tres pasos: Primero, siéntate con las piernas estiradas y la columna erguida. A continuación, inclina el tronco hacia delante y sujeta los pies con las manos. Hay que intentar acercar los antebrazos al suelo sin que las rodillas se doblen. Por último, suelta los pies mientras inhalas y levantas la cabeza lentamente hasta llegar a la posición inicial.

 

 

 

FLEXIÓN DEL TRONCO HACIA DELANTE

Beneficios para tu cuerpo: Otra vez la espalda es la gran beneficiada de este ejercicio: flexibiliza y libera la tensión de todos los músculos de nuestra espalda.

¿Cómo hacer esta postura? Es muy sencillo: siéntate en el suelo con la espalda erguida, la vista hacia delante, dobla las rodillas y coloca los hombros relajados y estirados hacia abajo. Es un ejercicio sentado que se utiliza para la meditación y la respiración.